Corazón Convertido
Corazón Convertido
Mientras sigas viviendo a tu manera y no de la manera que Dios te ha dicho que vivas, debes saber que aún no has experimentado una conversión completa.
Si amas a Dios, debes obedecerle. No importa cuántas obras hagas en la tierra, ni cuántas donaciones económicas o materiales entregues a cualquier institución. Mientras tu corazón continúe sin obedecer a Dios, seguirás siendo el mismo hombre o la misma mujer, llevando una careta y diciendo: “Soy cristiano”.
La verdadera conversión no se demuestra con palabras ni con apariencias, sino con una vida rendida y obediente a Cristo.
Como dijo Jesús: “No todo el que me dice: ‘Señor, Señor’, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.” (Evangelio según Mateo).
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